Descripción del proyecto

Napo

Es un perro joven que tenía ¨familia¨ fue comprado y dejado en el patio de una casa en la isla de San Andrés, a la intemperie, amarrado con una cadena metálica a su cuello que le estaba causando una herida, soportando lluvia, calor y días sin comer. Había sido atropellado dos veces y sus dueños no decidieron hacer nada para atenderlo. Cuando supimos de este caso, decidimos actuar de inmediato, por eso, junto a policía ambiental de la isla, logramos decomisarlo y trasladarlo urgentemente a la veterinaria donde les prestaron una atención, pero él necesita más que eso, presentaba fractura y un fuerte caso de desnutrición. Por eso decidimos trasladarlo urgentemente a Bogotá donde ingresó a hospitalización por varios meses. Debía ser intervenido para tratar sus múltiples problemas de salud.
El caso más fuerte que tuvo que sufrir Napo fue la cirugía de fémur, por el cual tuvo que ser intervenido, ya que no podía apoyar su pata trasera y le causaba mucho dolor.
Después de esta cirugía tuvo que pasar por muchas terapias físicas dentro y fuera del agua para ayudarle a recuperar su movilidad.
Hoy en día es un perro felizmente adoptado, consentido, juguetón y su nombre es Mango. Vive en la ciudad de Bogotá con sus dos papás amorosos y responsables.